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20 de noviembre de 2008

tres cés de unoochenta (c.c.c.)

El suelo de madera de acero se vuelve conocido cuando hacia abajo mira. como en escotilla. el mechero caído sin rodar en escorzo, amarillo sobre el parqué se hace conocido aún más, muy conocido; como casi teniendo memoria nosuya. de otros tantos pantalones desmayados a esas horas de llegadas sin puntilla de clavijas...antes raídos de gastarse a sí que sucios de pelearse a correr más que los raíles de este último tren.
el día que el carpintero se comió una ventana con una mesa o el queso se fué haciendo más pequeño hasta perderse por la mesa de un desayuno de sol. y el caso es que las escaleras mecánicas no parecían de óxido pero afectaron al espejo de espera-s. eso: ayer. las subíamos juntos o se nos perdió al bajar, pero no al bajar de descenso sino de los peces sin aire. sobre lo abisal, sin eme, de mañana o de mañana que tanto despierto a verle las velas puestas en las nubes raídas del frío tan temprano que gastan las suelas de los zapatos de cerca. tu lejos posesivo de no poseer. y yo sin graduar todavía. más daltónico y huérfano también de no saber estarlo, pero de mí.
de momento, en el que somos. ni ser. no hay que hablar de cristales por si los reflejos tornasen decrépitos, no por desmemoria, y entonces el espejo se vacía sin direcciones. no se entiende que sea. antigïüo, con diéresis, de no serlo ya el espejo. o sombras de gris a botardhadas esdrújulo de saberse un sabor sin brújula. muerte de haber sido respirado así por nadie más
no sé si hay mundo o pelota. pero crece o se desviste de tanto doler-se. y por más que tirita enfrente del colchón linchado al suelo sin intermediarias intermitencias, no reviste de cura alguna o apósito desvelado a propósito con la excusa de entizar los sub-suelos de tus sueños, no encuentra la pared gritante y muda del que aparezcas. y espera. atardece, pulsa para mentir. y pensando en no sé que tejados que no ha visto, sino tus pies y la pregunta a dónde, sacude esa quietud de: esperemos que el siguiente título no lo dicte la pelota .
no se cree único, pero es el único que no puede quejarse. aunque haya perdido la ropa de aguas robada con todos los carnets sin caducar y le quede solamente el polar sin fin del mundo
jabones de papel. aviones sin descontar. mañana rodaré más. cama salvaje o tuerta. o una foto en los ojos. vientos con peinados que derrotan cualquier esquina de autobús hasta que el re: cuerdo sea transporte público, aunque de gratuito no tenga nada. costes de reducción.
los metros que no fueron medida ciéntifica ni método, al hacerle bailar las papeleras encima de cada milímetro de soplos funcionales de lo que no funciona con diagnósticos.
entregar todo lo que se captura, letras mudas torceduras acentos del otro mar e indicios indios incluídos.
desde las estaciones de tren huelo el mar, tan sordo como las ventiocho grafías que vienen de donde se pierde todo el todo de hasta sentirse sin nada.
no te compagines con lo directo escueto. el puntito más suspensivo de la vocal se sabe funambulista de cada equilibrio deshecho equidistancia. y se revuelve de guardarse explosiones, que no sabe de colores y huye de fácilblancoynegro. no acudas eh. para.mañana.más.suicidio.sién.ta.te del revés ya hacía gracia.
vamos a hacer tanto ruído...
que nos pondrán nombre.
y las estrellas saben de atropellos o los atropellos de estrellarme. espera a que la gasolina se evapore de la mezcla. y al final no pudimos ir a buscar setas. aunque los cuchillo no recuerdan si estaban en el coche o eran cosa de la carreguerra, perdón: carretera.
ya sabía que era otoño y eso... es muy fotográfico. no me importó el parecido. no tenía a quien contárselo.
sonríe. aunque no coma puntos suspensivos; y fume con el estómago vacío.

29 de febrero de 2008

b

sucumbe ya,electricista del ahogo

11 de enero de 2008

Títúló

que aún no se cierran los ojos
,


queriendo romperme
con todos los candados rotos

quítame

Claro que me acuerdo del juego de las moscas

el miedo de ti en los demás inútiles zumbidos
sin saber qué es el miedo
sin saber que es tu miedo
sin saber qué es tu miedo

18 de noviembre de 2007

trigote en el cogote

las moscas saben tanto del vinagre como las turbinas de los ramos de flores que asoman la cabeza en los desiertos tan absurdos como textos. hola: voy tan descalzo en esta guerra de calcetines. tan descalzo que no veo las chinchetas. tan idiota que me sabe el humo a jarabeparalatos

4 de octubre de 2007

nadie más


sé vomitar obuses caducados

reincidir

me dijeron al fin, que el mundo estaba.

¿estaba?




me dijeron que la arena y el verde vegetal estaban debajo del asfalto

que mi tiza era más violenta que esta democracia

todavía no supe empezar a...

quebrando llantos de luces de barrio apagadas

pediré otra vida para ser capaz


odio las ventanas por su forma mecánica reproduciendo la geometría de sombra cazadora de todas las pantallas de retransmitir con delicadeza tan transferible

...socilogía inventada para poder matarnos a bien

29 de septiembre de 2007

mirar para fuera


siempre que nunca voy,ya vengo. ya caigo. ya estruendo.

el caminar

31 de agosto de 2007

[helarte de azucarillos rellenos de un vacío]

que ya no vuelves para quedarte por culpa de haber sido escribiente de zapatillas azules de aquel hijo del viento. Y rasúrate bien, hacia el sinregreso. Ahórcate con todos los -no pasa nada-
Ajusta bien en tu espejo el collar de llamadas perdidas. que sangra. que sangra aunque tú no lo oigas gotear. hasta el sombrero de Beckett luce ahora goteras ojerosas, de haberse empachado de telerrealidad; de atargantarse en el abrazo a la nada puesta en el altar de los falsos ritmos coronarios. el estilo se tragó al corazón. los versos mil veces vencidos que adecuan tu mirada. las balas que sangran los silbidos de la prisa en el deshojado cobertizo cuando alguien huele el único arbol verde. los rincones que el domingo nos esconde entresemana. las ventanas aladas que se tejió a si misma la Venus de Milo. olor a papel caído que se despierta y pregunta la tarde: que rayo de sol nos ha robado el azucarillo destripado de la infusión ilusa¿?